lunes, 3 de diciembre de 2007

cardo ceniza

como sera mi piel junto a tu piel
como sera mi piel junto a tu piel
cardo o ceniza
como sera

como sera tu cuerpo al recorrerme
como
si es definir mi espacio junto al tuyo
mi corazon si estoy de muerte
mi corazon si estoy de muerte

se quebrara mi voz cuando se apague
de poder hablarte en el oido
y quemara mi boca salibada

el hacer q me queme si me besas
del hacer q me queme si me besas

como sera el gemido
y como el grito
al escapar mi vida entre la tuya

y como letargo al que me entregue
cuando adormesca el sueño entre tus sueños
han de ser pero es mis fiestas
mis senderos despertar con tus rios

pero
pero

pero como seran mis despertares
pero como seran mis despertares
cada vez vez que despierte avergonzada
cada vez vez que despierte avergonzada

pero

tanto amor de avergonzada
tanto amor de avergonzada

cardo o ceniza
ceniza
cardo o ceniza

y

como sera tu piel junto a la mia
fantasias siempre realidad
solo esta en estas lineas
espiritu andante que no para
hasta alcanzarte diles que no te sigo
es mi corazon que ya no late

cardo, cardo, cardo
cardo o ceniza

violetaParra

...cuando supe los motivos de la muerte de la inseparable muerte de elena parra comence a hacer estos ritmos hondosvioleta era una señora mayor que yo, seis añosy se enamoro de un joven de la edad de mi segundo hijoel tambien la quiso inmensamente pero tan solo un año
cuando este suizo abandono a violetaquien problamente no sabia que un artista esta condenado a una gran soledadpero debe saber disfrutarlase fue a bolivia y en la paz se dio un tiro en la cien
dicen que con su cabeza quebro su guitarraestas coplas que hablan en primera personatipo "lando" se llaman cardo o ceniza...

domingo, 9 de septiembre de 2007

crujen

hoy mis vicios...


coiffeur




mariaRita


jueves, 6 de septiembre de 2007

... de los milagros

despierta, oe levante, oe temblor huevón - yo ya estaba despierto, obviamente, solo esperaba que mi hermano me despertara ya que si lo hacía es que realmente era seria la cosa. estaba convencido de que no había pasado de un simple temblorsito; pero el piso seguía moviendose la mesa calancuda parecía desvaratarse la tele temblaba empezamos a caminar a la entrada, con toda la paciencia q personas preparadas como nosotros nos distinguían del resto de mortales (pelotas! estaba supernervioso) le preguntaba y re preguntaba a mi hermano -- man tienes la llave, oe la llave la tienes -- mientras mi hermano se buscaba entandose los bolsillos del pantalón -- no la tengo, no! no la tengo decía mi hermano, huevón yo te la dí serio no la tienes?!, le decía -- empezabamos a ponernos histéricos ....

15Agosto

en la presentación de su ultimo libro,en bogota, sRoncagliolo dijo ....

“Cuando pasa esto te sientes un
poco estúpido porque si estuvieses en
Perú tampoco podrías hacer nada más,
pero sientes que no estás donde tendrías
que estar.Es algo absurdo,pero no
es muy racional”


hace cinco días que salí de pisco, los primeros días uno vuelve a retomar sus vicios muy gustosamente, sin ningún remordimiento (la tele, películas, pollo a la brasa, mas grasa, estar limpio) uno se cree que realmente lo merece
al fin estuve allí, viví como damnificado,
comí atún en todas sus presentaciones por 15 días-- pero esa era solo una etiqueta, en ninguna lata leí que fuese atún sino caballa jurel y tros tres mas que no recuerdo --, no me bañe en todo ese tiempo -- aunque realmente no xq no halla agua, sino xq detesto el agua fría y que me miren --, tome el mismo desayuno avena con unos panes medios dulces -- una vez pedimos 10 desayunos y nos dieron cerca de 70 panes, la verdad a nadie le gustaba --, dormí en un colchón inflable que me destrozaba la espalda -- debería tener un pinchazo pero nunca lo descubrí--, me desperté a las 6 de la mañana -- era obligado parece que nadie podía dormir --, convivi con otras tres mil personas -- en el cap --, y con mi hermano y cunado nos encargamos de empacar lo que pudimos.

todo estaba bien hasta hace dos días cuando mis viejo regresaron a Pisco con mi hermano, y mis vicios ya no me hacían mucha confort. Cuando estaba allá todos los días rezaba para salir de allí y poder conseguir un poco de ayuda, uno se siente que no hace nada, y lo poco que se hace es bastante ridículo; ahora, que ya no estoy allá y hacer lo que pensaba me gustaba, me siento más ridículo.

...uno siempre siente que está en el lugar equivocado


lunes, 3 de septiembre de 2007

viernes, 3 de agosto de 2007

II

Eres filuda, solo los dos allí como dibujados, tu aliento lo respiro, es tan cálido y tierno, no eres la misma al dormir, eso es definitivo tu altanería tu orgullo tu soberbia, todos están como apagados; te das vuelta dándome la espalda y te ciento algo fría; veo tus contornos y parecen filudos los vuelvo a trazar una y otra vez sin tocarte, imaginándome los difícil de tu día, que la única paz que tienes es ahora, así tan indefensa; tu espalda desnuda me entristece mucho, se notan los huesesillos de tu columna, me gusta repasarlos una y otra vez, así tan frágil me siento como un gigante, te abrasaría como lo hacía hace un momento, pero pareces quebrarte entonces te empujo con la mano, quiero alejarte de mí, tratando hasta de hacerte daño, pero sé que es imposible, porque ya te perdí el miedo, te doblas acomodándote y el miedo retorna, te echas sobre tu espalda descubriéndote, tan magnífica, la seguridad en ti volvió. Te recorro con la mirada, tus senos al descubierto ese lunar tan altanero tan secreto al lado de tus pezones, en el mismo lugar en ambos lados, como si hubiesen tomado medidas para colocarlos allí; ahora te ves inmensa, y yo me hundo en mi rincón; sería imposible el dominarte, el tocarte; ahora te vuelves hacia mí y tu rostro plácido me enternece.
La oscuridad del cuarto con las ventanas abiertas, la cálida brisa de la playa entra convirtiendo en fantasmas a las cortinas que parecen bailar un blues muy amargo; las sombras de los autos que pasan pintan las paredes, llenándolas de habitantes. El silencio empieza a partir de la cama, ya no te siento, te empiezas a desvanecer, no siento tu ser, se callan las palabras desaparecen no vuelven nunca mas a mi. (:p)
La hora avanza y entonces ya es hora de partir, no me siento culpable siendo como somos, este tenía que ser nuestro destino, te paso la mano por el cabello alborotándolo levemente, como odiabas que te haga; ya empezará a amanecer, he pasado casi toda la noche aquí, y tu ni idea de mi presencia, siempre decías que viva como si este día fuese el último, espero que tu lo hallas hecho; el problema con esas formas de vida, es que algún día se te puede hacer realidad; todavía me imagino como hubieses sido al amanecer, me hubiese gustado saber como eres al despertar. Que linda eres, es mejor así, terminar con ese rostro, con esa mirada, con ese placer que destila tu gesto.
Cojo un pañuelo con éter, te lo dejo sobre la nariz, no te incomodas solo vuelves la cabeza, yo insisto, no te percatas y tu sueño se torna aún mas pesado; empiezo a cantarte, el inconciente escucha mejor que el conciente. Total
nunca te podría querer, nunca te necesito, nunca te necesité, nunca perdí la
razón contigo, nunca te pude querer, ni una lágrima de mis ojos por ti jamás va
a caer.

Siendo aproximadamente las 8:15 de la mañana, en circunstancias en que la doméstica del edificio, Doña Eulipia Arce Morón(63), identificada con L.E. 02987622; se aproximaba a realizar sus funciones para las que se le contrató, llámese en este caso aseo del dormitorio, del apartamento donde residía la víctima en cuestión; halló a la señorita Mia Carpio Cueces (20) tendida sobre su cama, completamente desnuda, con diferentes cortes en el cuerpo, y hallándose una herida contundente en la garganta de la víctima, la cual a primera vista fue la causal del deceso, al apersonarse el personal de criminalística, que fue de inmediato, se pudo cerciorar que no solo había sido un corte, sino, que la cabeza había sido removida y colocada nuevamente en su lugar, al igual que con los demás miembros. Ambas piernas, ambos brazos fueron removidos, y nuevamente colocados en su lugar, cosiéndolos con hilo quirúrgico como estableció el médico forense; lo que causo mucho asombro, además de la forma del asesinato, fue que alrededor de la víctima, sobre la cama, el piso y paredes; no había rastro de violencia, todo estaba muy ordenado, y lo más confuso es que no había rastro de sangre en la habitación, era como si esta hubiese sido removida antes de realizar el crimen.
Al realizar las entrevistas pertinentes con los demás inquilinos del edificio en que residía la víctima en cuestión, que al parecer vivía con sus padres quienes salieron de viaje por vacaciones, y ella estando todavía en clases de la universidad se quedó en casa; el vecino del apartamento de al frente, quien aparentemente recién se había mudado, testimonió que no conocía a la víctima del crimen en cuestión, y que la noche anterior (noche del crimen), el no se hallaba en la ciudad puesto que recién había arribado, de un viaje de negocios, a eso de las 10 a.m., hora en que se encontró con el peritaje que realizábamos en el apartamento de su vecino de al frente.
El portero del edificio donde residía la víctima en cuestión, Don Argumelindo Demetrio Saenz (58); argumentó que la noche anterior vio arribar a la víctima aproximadamente a eso de las 9 p.m., hora en que según el portero solía arribar la señorita víctima; no viendo nada sospechoso asintiendo además que no vio ingresar a nadie extraño, a los vecinos, ingresar al edificio hasta momentos de la mañana en que se apersonaron los oficiales de nuestra augusta institución, quienes llegaron casi de inmediato apenas se realizo el llamado de la doméstica antes mencionada.
Sin más novedad sino hasta que el resultado de la investigación de pruebas más contundentes, que den con el paradero del responsable del crimen, me despido no sin antes confirmarle mis deseos de mis más grandes sentimientos.

Atte.
Romualdo Ramírez Rondón
Técnico de tercera P.N.P.

descubrí a benn glass I

Hey!... siempre despertaba con eso. Lo soñaba estaba seguro no hay nadie mas en casa, pero porque, esa parece la voz de él mismo pero el grito es tan alto que lo despierta; todo empezó desde que se mudo, no le gustaba el lugar, demasiado ruido, muchos carros, departamentos muy juntos o paredes muy delgadas, si tocaban al lado parecía que tocaban acá. Hey!—de nuevo pero ahora está despierto el corazón empieza a saltar ahora no sabe como está, capaz sigue dormido, pero como él ya se había vuelto un maestro en esos casos, el descubrir si dormía o no, le era muy sencillo. El pellizcarse era muy vago nunca sentía nada ni despierto creía, que es lo que nunca haría despierto, se levantaba caminaba por entre las sillas la cortina que encerraba su cama, salía a la puerta la abría con facilidad ya estaba en el pasadizo de la quinta, ya era de día el cielo muy gris, parecía mucho más que antes, una garúa muy insolente que no decide si mojar o joder, no siente frío pero hay una neblina leve nadie más despierto todas las casas lucen muy fantasmales, cerradas parecen silos nucleares; nadie más vive camina hacia la reja de la entrada, el pasadizo es angosto y largo, a lo más tres personas entraban, las paredes lucían muy sucias, de un color celeste pálido, el piso de cemento rojo resquebrajado y muy frío, o así se veía ; seguía caminado las puertas pasaban a su lado como personas quietas inmóviles o quizás estatuas. Sabía que nadie lo veía que estaba solo y sin frío llega a la reja negra de la entrada de la quinta, la toma con las manos se cree un recluso recién internado; afuera todo esta vació, no hay nadie ni un carro, ni una persona, no hay panaderos jodiendo, ni vendedores, el hospital que esta cruzando la pista, luce muerta sin vigilantes ni pacientes. Lima es horrible en esta época piensa, todos deben empecinarse en hibernar en casa, todo luce muy gris, muy frío, muy desolado. Se mira y esta descalzo, un bóxer de tela suelta, un vividí negro y las manos cruzadas, pero no siente frío. Un sonido fuerte, sordo, con eco; lo sorprende pero no lo asusta no se da vuelta sigue mirando la calle, muerta, triste, desilusionada; cuanto se parecía esa calle a él, sin trabajo ni nadie que lo acompañe, antes cuando trabajaba se sentía parte del mundo, le gustaba el tener que hacer, sentir que si le faltaba a su estricto horario el mundo se detenía, era muy importante muchos dependían de él, en la calle lo miraban diferente iba a ser el orgullo de su familia, tenía temas de conversación, hasta parecía que la perfección si existía. Pero ahora, ahora está muy solo, antes odiaba que lo busquen, que lo llamen, que lo inviten; o eso creía él pero por dentro se moría por eso. Algo suena, hay un carraspeo, se agita algo, suena como monedas chocando entre sí, son llaves – Buen día – asiente con la cabeza y apenas le da cara, pasa por su lado lo aparta coge sus llaves que llevaba en la mano, abre y se pierde en la niebla que ahora se atenúa más, de pronto empieza a sentir el frío, los huesos, el vaporcillo que sale de su respiración, los pies húmedos y congelados – Tacna cincuenta Tacna cincuenta – el mundo despertó acabó la hibernación, da la vuelta hacia dentro de la quinta las dos improvisadas tiendas en las ventanas de dos departamentos, estaban abiertas, las chibolas pesadas de al lado se van al colegio con la tía renegona, que ya reniega por que se le hace tarde. - Permiso, permiso, joven – sale de la quinta, y sigue renegando; que vieja de mierda piensa, entonces, su papá, pero de donde salió, entra a la quinta como si fuese algo que hace todos los días, o sea como si viviera allí – viejo; hola hijo y ya estás listo para el colegio - ¿qué? Se pregunta ¿colegio? Sale su mamá apurada de su departamento al fondo de la quinta – hijito se te quedaba la lonchera, mira como ya tienes el pelo acomódate el cuello; ya vieja, decía papá, se nos hace tarde y tengo el carro mal cuadrado – se mira hacia los zapatos y estaba vestido de colegial, tenía una mochila colgada en la espalda y era mucho mas pequeño, el mundo era de gigantes y de repente se sentía bien, estaba con alguien no solo, lo querían y lo abrazaban como a un peluche y lo llenaban de besos y se despedían como si se fuera de viaje.

Mapi! – Mia por favor no converse decía el profesor – Mapi no sabes, de nuevo. Hablaba como para si misma, Mapi voltea con los ojos y boca muy abiertos.
Las horas pasaban y en la mente de Mia solo había cabida para algo; mi vecino. El recién llegado, no era guapo, no refinado no conversador; a las justas si le decía hola, ¿pero porque sueño con él? Lo peor no era que sueñe con el nuevo inquilino de su mente, sino que soñaba que era él; desde hacia días cuando por fin se digno el tipo a decirle – buenas – nada más pasando al lado de ella que justo salía de su apartamento, un edificio de los que recién aparecían como hierba mala, en el distrito de Jesús María; Mia recordaba la casa de su abuelo en la avenida San Felipe, esas si eran bonitas casas, inmensas con escaleras y altillos de madera; un recibidor con techo alto paredes blancas escarchadas, muebles tallados minuciosamente a mano, pequeños pero hermosos, suelos de parqué luego venía una gran sala comedor con una mesa grande para no olvidar la tradición italiana de los almuerzos los domingos con toda la familia; al lado una sala plagada de cuadros cuzqueños que al abuelo le encantaba; siempre decía “estos cholos son lo máximo carijo”, y un retablo arequipeño sobre la mesita de centro, que a su vez estaba sobre una alfombra oriental que se la había mandado el tío Carlos de uno de sus viajes. No entendía porque habían tenido que mudarse a esos departamentos tan cosmopolitan como decía su mamá; eran tan pequeños y a la vez tan modernos que pese a su edad no le gustaban, prefería las grandes casonas que habían en la avenida San Felipe, ahora todas derrumbadas para crear estas casuchas tan al modo americano, enanas dobladas funcionales y tan de moda. Ya se había acostumbrado a parar de ascensor en ascensor; que para entrar a casa, que para salir a comprar a la esquina, y el portero, un hombrecito muy pequeño, con una cara muy redonda, una boca inmensa, ojos de uva, una ceja que apenas pintaba una línea, unos cabellos muy escasos que se los tiraba al lado para taparle la pelada y unas manos de mecánico jubilado; era todo un personaje, podías entrar y salir cincuenta veces, y todas la veces se quitaba el sombrerito de chofer y te hacía una reverencia.
- Mia, Mia, Mia! – alzando la voz despertándola de su sueño despierta.
- ese no es el comportamiento que se permite en esta clase, capaz en sus talleres de teatro o pintura, que realmente no se porque se imparten, allí capaz sí se les permite soñar, pero no aquí no en introducción a la contabilidad, aquí el estar en sus cinco sentidos es vital, un error de nosotros ….- Mia miraba al profesor balbucear unas palabras y se perdía en sus pensamientos, cada vez que el profesor Rómulo del Arce – con nombre y apellido por favor niñas – así tenía que dirigirse al él, divisaba a alguien quien no le prestaba atención comenzaba un sermón sobre el comportamiento con disciplina y rectitud de la escuela inglesa, a quienes admiraba mucho el feo ese. Era imposible escucharlo y ella regresaba de nuevo al inicio; ¿Por qué soñaba con él o realmente siendo él? Y en un lugar que nunca había visto, tan feo, tan sucio, tan falto de alegría; y porque mis papás, en mi sueño, trataban a ese niño como si fuese yo, y porque yo y Mapi aparecíamos como las hijas de la vecina renegona del quinto piso, que dicho sea de paso era la única que se adecuaba a la realidad en mi sueño.